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¿Dónde están los $42 mil millones? I

El 20 de noviembre de 2013 en un comunicado oficial replicado por los medios locales, se anunciaba que más de $42 mil millones había gestionado el alcalde Orlando Buitrago para Facatativá -cosa no tan cierta- ante entidades departamentales y nacionales, en donde cerca de 40 proyectos se harían realidad gracias a la firma de convenios interadministrativos. El Observador le siguió la pista a los proyectos clasificándolos, para en este primer informe abordar las inversiones en los Centros de Desarrollo Integral y Comunitario, antiguamente llamados Salones Comunales.

EL NUEVO ORGULLO DEL SANTA RITA

El pasado 28 de noviembre en compañía de la presidenta de la Junta de Acción Comunal del barrio Santa Rita y de Asojuntas, el alcalde Buitrago orgulloso inauguraba el Centro de Desarrollo Integral y Comunitario de ese sector, uno de los más antiguos en el municipio, contando las vicisitudes por las que pasó el proyecto, que fue al que mejor le fue, respecto a las inversiones. $451 millones fueron invertidos y el mismo alcalde dijo que este centro comunitario era por lo que tanto había luchado la presidenta y hoy Concejala electa Herminda Luque. Lo que no dijo que es que eso era así dado que ese proyecto, al igual que muchos otros mencionados, llevaba adelantándose desde antes de que Buitrago se posesionara en 2012.


Foto: Alcaldía de Facatativá

El Centro de Desarrollo Integral Comunitario (CDIC), nuevo orgullo del "Barrio Obrero", es una moderna estructura de 452 m2, distribuida en 2 pisos. En el segundo piso se encuentra una oficina, batería de baños para hombres, mujeres y personas en condición de discapacidad, cocineta, vestier y salón de eventos; cuenta con ascensor y dos escalerasEn el primero se encuentra la guardería infantil para niños de 0 a 5 años de edad, cuenta con oficina, batería de baños infantiles, baño para adultos, cocina, alacena, salón y área de juegos al aire libre. Es una especie de "Casa Quinta comunal" en la zona urbana, prácticamente el estandarte para la transformación de salones comunales de aquí en adelante.

Sin embargo el panorama para la mitad de todos los proyectos de Centros de Desarrollo Integral y Comunitario es completamente opuesto al del "Barrio Obrero" pues además de éste, el Departamento para la Prosperidad Social (DPS) aprobó partidas por cerca de $1054 millones para construcción, adecuación y mejoramiento de estos centros o salones comunales, y solo el CDIC de Santa Rita se ha entregado o inaugurado, es decir que solo el 45% de los recursos se han ejecutado en su totalidad en un proyecto, o sea en este que es completamente nuevo, pues fue demolido en su totalidad y se construyó desde ceros.

EL PORVENIR Y MANABLANCA ESPERAN SU CDIC HACE MAS DE UN AÑO

Entre tanto el portal contratos.gov.co informa que el día 21 de enero de 2014 inicio la ejecución del contrato de mejoramiento, adecuación, remodelación, construcción y ajuste a diseños del Centro de Desarrollo Intregral y Comunitario del barrio El Porvenir, y que el plazo de ejecución es de 4 meses pero a la fecha, aunque al parecer ya la obra se ejecutó no se ha inaugurado o no está al servicio de la comunidad. La obra se suscribió por un monto cercano a los $197 millones, $254 millones menos que los invertidos en Santa Rita.

De igual forma pasa con el Centro de Desarrollo Social y Comunitario del III sector de Manablanca, que no se sabe exactamente dónde queda ubicado en el barrio y residentes afirman no haber visto ningún movimiento de construcción en el sector además de un Centro Día del Adulto Mayor -que también es financiado con recursos del DPS y que no se ha terminado tampoco-. La módica suma de $29 millones serían invertidos en este salón comunal.

CHAPINERO, CHICÓ II Y DANIEL ORTEGA NO INICIAN

Como fue mencionado líneas arriba, todos estos proyectos tenían una gestión previa al 2012. Es así como en 2011, último año del gobierno de la Renovación en Serio para Facatativá, se consiguieron recursos ante el Departamento para la Prosperidad Social por medio del Fondo Financiero de Proyectos de Desarrollo (FONADE), entre los cuales había una partida de $473.178.000 para la terminación y adecuación de los Centros de Desarrollo Integral y Comunitario de los barrios Chicó II, Daniel Ortega Franco y Chapinero.

La historia del contrato, de tinte novelesco, inició con el anuncio en noviembre de 2013 de la consecución de recursos para esta obra y otras, y para el momento del anuncio se supone que el convenio interadministrativo para la ejecución de estas obras ya estaba firmado, pues dicho convenio -el 2122385- se firmó entre FONADE y la Alcaldía de Facatativá y sin embargo en este convenio se encontraba englobada, ademas de las obras de los CDIC, la obra de adecuación y mejoramiento del parque Las Ballenitas. Esos recursos se dividieron y fue así como la obra de dicho parque tuvo un contrato distinto (el 082 de 2013) por un valor de $361,253,290 y fue entregada a finales de febrero de este año, mientras que ninguno de los salones comunales había sido si quiera objeto de visita por parte de los contratistas y de los mas de $473 millones, se destinaron finalmente $382.813.199 para las obras de los Centros Chicó II, Daniel Ortega Franco y Chapinero.

Cabe anotar que mientras el contrato de obra de Las Ballenitas fue adjudicada por medio de Licitación Pública, el contrato de obra de los CDIC mencionados fue adjudicado por medio de selección abreviada de menor cuantía. Lo extraño es que solo uno de los dos contratos fue adjudicado por medio de licitación pública cuando el presupuesto frente al de selección abreviada de menor cuantía es de cerca de $12 millones más y la ley establece que para un municipio con presupuesto anual inferior a 120.000 salarios mínimos legales mensuales vigentes (SMLMV)  -caso de Facatativá- su menor cuantía son 280 SMLMV lo que equivale a $180.320.000, es decir que el contrato de obra de los CDIC también tuvo que haber sido hecho a través de licitación y no "a dedo" como le llamó el ex asesor de un Congresista consultado por El Observador a los procesos de selección abreviada.

LAS VICISITUDES DEL CONTRATO
Sin embargo fue la firma Consorcio Mantenimiento AM&CIA fue quien obtuvo el contrato -luego de que se declara desierto por ausencia de ofertas-, el 11 de diciembre de 2013, un mes y medio después de adjudicado el de Las Ballenitas, con un plazo de 22 días según dice en el portal contratos.gov.co

Sin embargo un año después, el 22 de diciembre de 2014, el Consorcio Proyectar Colombia presentó carta de renuncia a la Interventoría del proyecto aduciendo conflicto de intereses, dado que el dueño de una de las firmas accionistas del dicho Consorcio, presentaba consanguinidad en 4 grado con el Representante Legal del Contratista.

Luís H Arce, Secretario de Obras Públicas, contó en un informe el 16 de febrero de este año que efectivamente las gestiones para la consecución de esos recursos no se inciaron en este gobierno, pues a inicios de 2011 se radicó el proyecto ante el DPS que contrató a FONADE en agosto de 2012 para que éste ejerciera la Gerencia Integral del proyecto. Es decir que el alcalde fue informado por su antecesor de que esas gestiones se estaban adelantando y lo que tenía que hacer era seguir en ellas, por lo que así fue y a petición de FONADE el municipio tuvo que actualizar los datos de los funcionarios que habían cambiado de 2011 a 2012, es decir los del nuevo gobierno. No obstante FONADE sugirió más actualizaciones documentales y por fin 15 meses después de haberse firmado el contrato de Gerencia Integral entre el DPS y FONADE -que es quien tiene el dinero y quien lo desembolsa al contratista-, la alcaldía -que es quien adjudica por encargo de FONADE- firmó el contrato. En ese mismo contrato FONADE designó al Consorcio Proyectar Colombia para que ejerciera la vigilancia del contrato de obra que consta de dos etapas: la de estudios, diseño y pre construcción de obra y la de ejecución de la obra como tal. El arquitecto Arce dijo que "se aterrizaron presupuestos para un mayor alcance físico" y fue así como notificó el 26 de febrero siguiente que a Chapinero se le invertirían $188.482.644, a Chicó II $165.869.583 y a Daniel Ortega Franco $14'465.144.

En el mismo informe el arquitecto Arce comentó que a raíz de la carta de renuncia del Consorcio Proyectar Colombia, se estaba en ese momento a la espera de una de dos decisiones: la primera, que se aceptara la renuncia y se esperara el nombramiento de un nuevo interventor por parte de FONADE o la segunda, que no se aceptara la renuncia y por ello se iniciaría la obra mínimo en 8 días y máximo en 15. Finalmente el conflicto de intereses de dirimió y el Consorcio Proyectar Colombia continuó a cargo de la Interventoría del proyecto, pero no se empezaron las obras en el plazo prometido.

EL DESENLACE INESPERADO
El 14 de septiembre de este año, cerca de 7 meses después de la emisión del informe del Secretario Arce, la comunidad de uno de los tres barrios envió una carta por correo certificado al despacho del director de FONADE, reclamando por la demora en las obras, preguntando si se iban o no a realizar pues en caso de que no, la comunidad miraría "otras alternativas para recuperar el Centro" pues en la misiva la comunidad evidenció que le hace falta inversión al CIDC. De dicho documento recibió copia la Secretaría de Obras Públicas, quien le respondió a la comunidad que esperaban que FONADE se acordara de ellos.

Días después, representantes del Daniel Ortega -comunidad que envió la carta- se encontraron casualmente al alcalde y le preguntaron que qué iba a ser de la obra del CDIC de su sector, recibiendo la negativa respuesta del burgomaestre de que no invertirían en ese sector, pues FONADE había priorizado dos de los tres CDIC  y por tanto tocaba hacer las gestiones correspondientes para evitar que se quedarán por fuera.

Sin embargo tres días después de la misiva entregada por la comunidad a FONADE y a Obras Públicas -el 17 de septiembre-, el Consorcio Proyectar Colombia envió un oficio a la Alcaldía respondiendo una solicitud hecha previamente por la Administración "Rodos Somos Facatativá" de informe para conocer el estado del contrato. Esta carta fue entregada a inicios de diciembre al representante de una de las comunidades que hizo una visita a la Secretaria, y en ella el gerente de la firma interventora narró que las demoras eran por ajustes a diseños y que por lo mismo había subido el valor del contrato. También contó que que ya se habían reunido con el grupo de la Secretarias de Obras Públicas y ya se había definido el alcance de las intervenciones. En tercer lugar el gerente del Consorcio Proyectar Colombia anunció que teniendo en cuenta que el valor del contrato había subido y para ajustar el dinero que había, la alcaldía les notificó priorizar los CDIC de Chicó II Sector y Daniel Ortega Franco. Por último dijo que faltaba la firma de algunas actas pero que ya había vía libre para iniciar las obras y fió fecha viable el día 10 de diciembre, pero a los salones comunales de Daniel Ortega Franco, ni del barrio Chicó y por supuesto tampoco el de Chapinero -que quedó por fuera de las inversiones según priorizó la alcaldía-, fueron objeto de visita por parte del contratista. 

EL ESTADO ACTUAL DE LOS SALONES COMUNALES
Este es el estado actual de los salones comunales, 58 meses después de que los recursos para ser invertidos en ellos fueran conseguidos, y 24 meses después de haber anunciado la firma de los convenios interadministrativos en "una maratónica jornada".

Lo que se proyecta como CDIC del barrio Chapinero, se empezó a construir hace cerca de 7 años y a hoy, goza no solo del tedio de la administración, sino del olvido de la misma comunidad y sus representantes, que lo tienen en estado de completo abandono; ni siquiera mantenimiento mínimo se le ve al Centro.

Una situación similar vive lo que sería el CDIC del barrio Chicó II Sector que, contaron los vecinos, se convierte todas las noches en centro de juerga para consumidores de alucinógenos. "Hace algunas noches sacamos un colchón, condones usados, ropa y basura en general. Muchas veces llamamos a la policiía pero viene, los saca del salón y a la hora están nuevamente ahí los cinsumidores para hacer de las suyas. Además el espacio que hay entre el salón y la casa de al lado se convirtió también en un nido de ratas, tenemos que ver animales de cerca de 15 cms. de longitud" relató un residente del barrio, alarmado por el olvido en el que se encuentra el sector, pues tan así es que este salón comunal fue "inaugurado" por el alcalde anterior, pero no ha estado en funcionamiento y la espera de más inversiones.

Al fondo de la anterior fotografía se alcanza a divisar un bioparque, en el lote donde en un principio la comunidad fue informada que sería construido el salón comunal, por lo que en el terreno que está el salón se construiría el parque, pero los habitantes del barrio vieron como se invirtieron los terrenos para la ejecución de las obras. Sin embargo el tema que ocupa a este artículo son los salones comunales y este, el de barrio Chicó II, tiene la mitad de los vidrios rotos y por eso se ven las tejas que cubren el pedazo de ventana rota, en su interior se encuentra sucio y visiblemente con intervenciones por hacer.


Por último el salón comunal del barrio Daniel Ortega Franco, a pesar de que tiene inversiones visiblemente mayores a las de los dos anteriores, también tiene sus necesidades. Este salón no cuenta con una entrada digna, dado que aunque se vienen reparcheando algunas calles del municipio, este salon de entrada tiene un rosario de huecos; cuenta con dos plantas pero en las dos los pisos están en obra gris, los baños cuentan con inodoros pero éstos están uno a lado del otro sin divisiones -como los baños de los alojamientos para los deportistas que participaron en los juegos de invierno en Sochi, la ciudad rusa que albergó dichos juegos- y durante un tiempo estuvo convertido en bodega de la campaña política de un reconocido líder facatativeño, que cumplió su meta en la contienda de 2014. En este Centro se llevaba a cabo misas, pero dada la necesidad de ser intervenido, dichas reuniones religiosas tuvieron que dejarse de hacer.





Este es el panorama en el que se encuentran los salones comunales que según el anuncio oficial, serían objeto de intervención del Estado. Pero a pesar de eso, la situación de todos los salones comunales de Facatativá tienen como común denominador que se encuentran en el olvido de la comunidad y sus representantes; son utilizados para liturgias, bautizos, matrimonios fiestas de integración y 15 años, pero no son espacios para el desarrollo comunal, o para la educación artística, cultural o de oficios para generar el desarrollo social, objeto de estos centros. En el caso del Salón Comunal del San Cristobal, hay elementos deportivos que, cuando los jóvenes los piden como los balones de futsal, no los prestan "porque los dañan". Facatativá ha contado con funcionarios con la tarea de apalancar el trabajo de los comunales, pero al parecer -viendo el caso de salón del Daniel Ortega Franco- ese cargo se está convirtiendo en estrategia para captar votos, a nombre de inversiones necesarias para el desarrollo social de las comunidades. De los cerca de $1058 millones solo 451 pueden verse invertidos, no obstante las comunidades de los barrios deben escuchar reiteradamente por parte de Obras Púbicas o que "agradezcan que antes van a darles algo" o que "es que tienen que tener paciencia".

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