En servicio, patrullero señalado de disparar y revictimizar a una mujer en Facatativá

Una confrontación entre la Policía y jóvenes desarmados dejó como resultado un policía golpeado y una joven herida por una de dos balas disparadas con arma de fuego de dotación de unos de los uniformados, quien es señalado por la víctima de haber accionado el arma y quien junto a una oficial de la Institución le habrían revictimizado con presiones psicológicas.


Nancy Albarracín*, una joven de 22 años, madre de una pequeña de 4 años, trabajadora de las flores y residente en un barrio al norte del municipio, relató en exclusiva detalles de lo ocurrido la noche del pasado viernes, diciembre 8 de 2016, en inmediaciones del parqueadero del Coliseo Central del Cercado fuerte al final de la llanura, y en donde resultó golpeado otro patrullero que ya recibe dinero, producto de una conciliación con el joven agresor.

El Observador Siglo XXI: ¿En dónde se encontraba usted el día de los hechos y cómo resultó envuelta en esa riña ocurrida en el parqueadero del Coliseo Central?

María: Esa noche yo me encontraba en mi casa, cuando me llamó un amigo, invitándome a pasar por allá y para que le hiciera el favor y lo recogiera porque no quería tomar más. Yo me dirigí hacia el coliseo y cuando llegué, estaban tomando y escuchando música de un carro a alto volumen. De un momento a otro llegaron dos patrullero motorizados y solicitaron que por favor le bajaran el volumen al carro y ellos hicieron caso. Un amigo de mi amigo se puso molesto porque estaban tomándole fotos a las placas del carro y entonces le dijo que si ya le habían bajado el volumen y no había pasado nada para qué tomaban las fotos y el patrullero le respondió de manera grosera que “de malas, yo puedo hacer lo que se me de la gana porque yo soy la autoridad “.

El muchacho finalmente se agarró con el policía y hubo un enfrentamiento los unos con los otros, y en medio de ese enfrentamiento yo salí a proteger a mi amigo y a sacarlo porque estaba peleando con uno de los policías, el cual me empujó y yo caí al piso. Yo me levanté y cuando volteé a mirar, él iba corriendo y fue en ese momento cuando hizo los dos tiros.

EOSXXI: ¿Y ahí cuál fue su reacción, sintió algún tipo de dolor de inmediato o se dio cuenta de la herida minutos después?

María: Yo en ese primer momento no sentí nada, a razón de los dos disparos todo se calmó. Pero iba pasando un vecino del sector con una olla y oyó los dos tiros, por lo que botó la olla al piso y gritó “nos dispararon", y ya fue cuando miramos mi brazo con el policía que me disparó y efectivamente la bala me había rozado y estaba ensangrentada. 

Él en ese momento me pregunta que si me lleva al Hospital y yo le digo que no, que no me iba con él. Ahí llegaron más policías para calmar la situación cuando ya no había nada, trataron mal a todo el mundo y se llevaron sólo a un muchacho, el que inicialmente se había peleado con el patrullero.

Ya de ahí nosotros nos fuimos para el Hospital y me valoraron por Urgencias y cuando estaba esperando a que me atendieran, llegaron otros policías y al Hospital y me dijeron que igual si yo quería demandar no había problema de nada porque eso había sido en defensa propia y que era un rasguño no más. Allá ellos se fueron a remisión me firmaron un documento con el cual se fueron y dijeron que habían hecho acto de presencia. Salí aproximadamente a las 3 a.m. 

EOSXXI: En el expediente de la demanda existen dos dictámenes del Hospital San Rafael, uno expedido en la madrugada del 9 de diciembre y otro expedido en la tarde del mismo sábado. La diferencia que hay entre uno y otro es que se dice que la herida fue con arma de salva en el primero y con arma de fuego en el segundo dictamen… 

María: Sí. En el dictamen inicial cuando me atendió la doctora, ella dijo que era una bala de arma de salva, pero los policías que entraron al Hospital a hablar conmigo se fueron antes de que me atendieran. Ya en la mañana al mirar con detenimiento el dictamen, yo me percato de lo que dice y me dirijo al Hospital, me valoran nuevamente y es cuando me hacen el segundo dictamen que dice que la herida es por arma de fuego.

EOSXXI: ¿Y cómo fue el proceso de la denuncia?

María: Yo me dirigí ese mismo sábado a la Estación de Policía y allí me encontré al mismo patrullero del problema estaba una teniente, la cual me dijo que no podía poner demanda porque ahí no las estaban recibiendo en el momento, que ellos no podían recibir papeles. Mis amigos que me acompañaban en ese momento me alentaron a arreglar de una vez ahí con el policía, pero la teniente nos entró al patrullero y a mí. Estado los tres a solas dentro de la Estación, ella me dijo que arregláramos por cien mil pesos y dejáramos en paz, que igual eso no iba a pasar nada y que no había argumentos válidos para mí, que él había accionado el arma pero que igual no pasaba nada.

Aun así, me preguntó que qué papeles tenía y yo le mostré el dictamen y le dije que tenía los dos casquillos de las balas, que no eran de salva, además le hice saber que hay videos de lo ocurrido esa noche.

Yo en ese momento tenía un bar en sociedad con un familiar cerca del Parque Arqueológico, y la teniente me dijo “usted es la muchacha de tal bar. Ese bar lo vamos a ir a sellar hoy” y yo le dije que por qué sólo el mío, si iba a cerrar, era a todos, y ella me respondió que no que ella me veía y tanto así que, sí no arreglábamos por los cien mil pesos y ella me veía trabajando allí, me cerraba el bar de manera definitiva. Me preguntó que a cuanto me salía a mí cada día de trabajo y yo le dije que a $30 000 y me dijo son $90 000 y $10 000 de los medicamentos son $100 000, arréglenlos ahí.

Ahí mismo le preguntó al patrullero “Usted tiene los $100 000” y el le respondió que sí y dijo ella “firmen un papel y ya, conciliaron acá los dos” y yo que había hablado con mis amigos afuera, sabía que no era justo y que este hecho tiene procedimiento, así que no firmé nada y con la excusa de ir a averiguar por los medicamentos y no volví.

De ahí me fui para la URI y estaba cerrada en el momento, la procuraduría también y nadie me recibió demanda. El lunes madrugué a la Fiscalía y saqué el turno, pero como había tantas denuncias no alcanzó a pasar mi ficha. Me tocó madrugar el martes y entablé la denuncia.

Me dieron el papel para Medicina Legal y al llegar allá me dijeron que se había caído el sistema. Al otro día (el miércoles) fui y había levantamiento de un cuerpo y no me atendieron. Me dijeron que fuera al otro día y sinceramente no volví.

EOSXXI: ¿Y existe contacto con el vecino que iba pasando con la olla en el momento de la balacera?

María: Nosotros supimos que las balas no eran de arma de salva porque él afirmó ser ex militar criminalístico de acá del batallón y se comprometió a declarar como testigo porque según me dijo la policía no puede hacer eso. Incluso él casi es impactado por una de las balas. 

EOSXXI: Al inicio del relato usted evidencia que de parte de los ciudadanos se estaba pasando por encima de algunas prohibiciones del Código de Policía como lo son el volumen y el consumo de licor en el espacio público. A pesar de estar infringiendo las normas de la Ley 1801 de 2016 y de que los jóvenes riñeron con la Policía, siente usted que era esa la forma de actuar de los uniformados?

María: No, y yo se lo dije al muchacho: "usted no tenía por qué dispararme". Primero no había ningún civil armado y la situación no daba para eso. Dios no lo quiso, pero ¿qué tal no hubiera sido en el brazo sino en el estómago? La bala entra, me perfora, me pasa algo ¿Qué hubiera hecho? 

Al otro policía lo golpeó el muchacho que subieron a la patrulla y a ese policía sí le recibieron la denuncia de inmediato y al muchacho civil si lo judicializaron, lo procesaron y quedaron en don millones de pesos que el muchacho le está pagando al policía en cuotas de $100 mil semanales y él si tiene que cumplir. 

EOSXXI: ¿Tiene algo más que agregar para finalizar? 

María: Sí. Lo de la teniente me pareció la tapa porque primero me amenazó. Segundo no me pusieron cuidado para interponer la demanda, que porque eran ellos y que mientras que por lo que sí fue un golpe no contundente un civil tenga que pagarle $2 millones a un policía y por una herida de arma de fuego me hayan querido cuadrar por $100 mil a mí, que hubiera podido no estar contado esta historia

*Nombre cambiado.

Nota de salvedad de la Dirección General: El Mayor José Miguel Quijano, entonces comandante de la Estación de Policía y hoy comandante del IV Distrito de Policía, fue informado de la situación pero luego de tres semanas de espera no se pronunció sobre el suceso. Mientras tanto el día que a manera personal se hizo el comentario de la gravedad del asunto, tema central de la presente entrevista, por parte del director de EOSXXI, éste recibió una llamada insultante por parte de un funcionario de la Secretaría de Gobierno y Convivencia Ciudadana de Facatativá, paradójicamente encargado del tema de seguridad.

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